Un sujetador que antes quedaba bien puede empezar a subir por la espalda, moverse o sujetar menos. Eso no siempre significa que tu talla haya cambiado. La banda, los tirantes y las copas también se desgastan.
Señales de que el sujetador está gastado
La banda es la primera parte que suele perder firmeza. Puede estar dada de sí cuando ocurre lo siguiente.
- necesitas el corchete más apretado para que no se mueva
- se sube por la espalda aunque antes quedaba horizontal
- el elástico presenta ondas o zonas estiradas
- el sujetador gira alrededor del torso con facilidad
- el modelo nuevo de la misma talla queda claramente más firme
Los tirantes también pueden perder elasticidad. Si debes acortarlos continuamente y vuelven a caerse, el problema puede estar en el material y no en tus hombros.
Las copas y los aros pueden deformarse con el uso, el lavado o un almacenamiento incorrecto. Una copa moldeada puede hundirse y un aro puede abrirse, torcerse o dejar de seguir el contorno del pecho.
Señales de que la talla o la forma ya no encajan
Tu cuerpo puede haber cambiado si un sujetador relativamente nuevo presenta varios de estos problemas.
- el pecho se sale por arriba o por los lados
- las copas quedan huecas después de colocar bien el pecho
- la banda aprieta incluso al probarla sin las copas
- los aros descansan sobre el tejido mamario
- el puente central se separa claramente del esternón
También puede tratarse de una forma incompatible. Dos sujetadores nuevos con la misma talla pueden quedar de manera muy distinta.
Haz una comparación útil
Prueba un sujetador nuevo del mismo modelo y talla cuando sea posible. Si el nuevo queda estable y el antiguo se mueve, el desgaste es la causa más probable.
También puedes hacer la prueba de la banda con las copas hacia abajo. Si la banda del sujetador antiguo queda floja por sí sola, cambiar de copa no recuperará el soporte perdido.
Qué hacer después
Sustituye un sujetador cuando los materiales ya no cumplen su función. Vuelve a medirte cuando varios modelos nuevos dejan de encajar de la misma forma o cuando tu cuerpo ha cambiado.
No calcules una talla nueva basándote únicamente en un sujetador deformado. Primero separa el desgaste del verdadero problema de ajuste.