Puedes obtener una estimación con un cordón, una cinta de regalo o una tira de papel que no estire. Después mide esa longitud con una regla o un objeto de dimensiones conocidas. El método es menos preciso que una cinta flexible, pero puede ayudarte a encontrar una zona de talla.
Elige un material que no se estire
Evita lana, gomas, tejidos elásticos y cables rígidos. El material debe rodear el cuerpo sin alargarse y sin crear espacios grandes.
Mide el contorno bajo pecho
- Coloca el cordón directamente bajo el pecho.
- Mantén una tensión ajustada, pero cómoda.
- Comprueba en un espejo que queda horizontal.
- Marca el punto donde se cruza.
- Extiéndelo sobre una superficie plana y mídelo con la regla.
Mide el contorno de pecho
Rodea la parte más voluminosa sin comprimir el tejido. Marca el cruce y mide la longitud del mismo modo.
El material puede desplazarse más que una cinta, por lo que conviene repetir una vez.
Si la regla es corta
Mide por tramos. Marca cada longitud completa y suma los valores. No calcules a ojo la parte final.
También puedes usar una hoja A4 como referencia. Mide primero el lado largo o corto con una regla fiable y no asumas dimensiones si el papel está recortado.
Limitaciones
Este método dificulta varias cosas.
- controlar la tensión exacta
- mantener el nivel por la espalda
- tomar la medida inclinada de 90°
- leer decimales pequeños
- medir un cuerpo con curvas pronunciadas
Usa el resultado como estimación y repite con una cinta métrica antes de una compra cara o difícil de devolver.
Qué introducir en la calculadora
Escribe los valores obtenidos sin redondear más de lo necesario. Si el método produce una diferencia de uno o dos centímetros entre intentos, usa el modo avanzado cuando consigas una cinta o prueba dos tallas cercanas.
Un cordón puede ayudarte a empezar. No convierte una medida aproximada en una talla garantizada.